Valeria Schwab, de 38 años, había salido a caminar en la noche del martes por la costa.
El hallazgo del cuerpo de Valeria Schwab en las inmediaciones del cerro Chenque dio un vuelco estremecedor en las últimas horas, ya que el principal sospechoso del crimen, identificado como Jonathan Mario C de 34 años, se quitó la vida mientras la justicia avanzaba en las pericias de ADN que lo vinculaban directamente con el hecho.
El caso, que conmociona a la ciudad de Comodoro Rivadavia, es investigado bajo la carátula de femicidio debido a la extrema violencia que presentaba el cuerpo de la víctima, de 38 años.
El sospechoso se desempeñaba como albañil en una obra en construcción de la zona. Fue allí donde sus compañeros advirtieron que el hombre llegó a trabajar con rasguños profundos en su rostro, marcas que los investigadores consideran evidencia de la resistencia que ofreció Schwab antes de morir.
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Tras presentarse en su lugar de trabajo, Jonathan Mario C. se suicidó, dejando trunco el proceso judicial pero no la investigación científica: se realizaron estudios genéticos sobre los restos hallados bajo sus uñas para confirmar la compatibilidad con el perfil de la víctima.
El hombre contaba con un frondoso prontuario judicial en la provincia de Chubut, que incluía causas previas por homicidio y robo agravado, además de haber intervenido como denunciante en un expediente por abuso de armas de fuego.
El femicidio de Valeria Schwab en Comodoro Rivadavia
Valeria Schwab había salido a caminar la noche del miércoles 14 de enero para «despejar la mente», según relató su hermana Jessica. Al ver que no regresaba, la familia inició una búsqueda por sus propios medios en el sector del ex cementerio viejo, una zona frecuentada por deportistas.
Fue el propio círculo íntimo de Valeria quien terminó localizando el cuerpo en un precipicio de la costanera, en medio de denuncias por la falta de recursos y la demora de las fuerzas de seguridad.
“El papelerío fue eterno. Me parece de cuarta el accionar de la policía. Antes de llenar papeles hay que salir a buscar”, expresó indignada la hermana de la víctima. Según su testimonio, los efectivos contaban con equipos de iluminación deficientes: “Ellos alumbraban con linternas desde arriba mientras nosotros buscábamos por abajo en plena oscuridad. Si no fuera por nosotros, no la encontraban”.
Pese al deceso del sospechoso, la fiscalía mantiene abiertas las diligencias para reconstruir los últimos minutos de vida de Valeria y determinar si hubo otros partícipes o si existía un vínculo previo entre ambos. La autopsia confirmó que la mujer sufrió lesiones de extrema gravedad antes de ser arrojada al precipicio, lo que refuerza la hipótesis de un ataque violento que culminó en femicidio.
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