Tras la derogación de la ley de alquileres, el mercado adoptó mecanismos de actualización basados en la inflación. Una guía para calcular los aumentos en contratos con ajuste trimestral.
Con la derogación de la ley de alquileres a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) en diciembre de 2023, el mercado inmobiliario argentino definió nuevas formas de actualizar los contratos. Una de las opciones más utilizadas es el ajuste por inflación, utilizando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Indec.
En el actual contexto, sin una regulación específica, propietarios e inquilinos pactan comúnmente contratos por dos años, en pesos, con ajustes periódicos cada tres o cuatro meses. Aunque también existen acuerdos que utilizan el Índice de Contratos de Locación (ICL) o se fijan en dólares, que no requieren este tipo de actualización.
«Cuando hay alta inflación, como la registrada a fines de 2023 e inicios de 2024, conviene que la indexación sea trimestral. En épocas normales podría ser cuatrimestral o semestral», afirma Enrique Abatti, presidente de la Cámara de Propietarios.
Procedimiento para el cálculo del ajuste
Para actualizar el precio del alquiler por inflación, el contrato debe establecer como referencia el IPC y definir la periodicidad del ajuste. Existen calculadoras automáticas en línea, como la de Chequeado, que facilitan el proceso tomando los datos oficiales del Indec.
Ejemplo práctico para marzo de 2026
Supongamos un contrato de alquiler iniciado en diciembre de 2025 por $650.000, con ajuste trimestral. Para calcular el nuevo valor en marzo de 2026, se debe considerar la inflación acumulada de los tres meses previos informados (por ejemplo, noviembre: 2,5%, diciembre: 2,8%, enero: 2,9%).
La fórmula manual correcta no suma los porcentajes, sino que multiplica las variaciones convertidas en factores:
650.000 x 1,025 x 1,028 x 1,029 = $704.767
Este sería el nuevo valor aproximado del alquiler para el trimestre siguiente. El resultado puede diferir ligeramente de las calculadoras automáticas debido al redondeo de las cifras oficiales.
Es fundamental que ambas partes conozcan y acuerden el método de cálculo al firmar el contrato, para evitar futuros inconvenientes.
