Un analista internacional examina las presiones dentro de la alianza atlántica, la postura de España frente a EE.UU. y cómo el desvío de armamento a Medio Oriente afecta a Ucrania y los socios europeos.
La administración de Pedro Sánchez prohibió a Estados Unidos la utilización de las instalaciones militares de Rota y Morón para acciones contra Irán, una determinación que expone tensiones internas entre los mandatarios. En diálogo con LN+, Andrés Repetto describió el panorama de seguridad global, junto con las exigencias de Washington hacia los países europeos en un marco de alta complejidad diplomática.
Tras las declaraciones del presidente español, Repetto remarcó el impacto de las declaraciones en otros países europeos y en la Casa Blanca: «Muestra una situación cada vez más delicada de la OTAN, esta alianza militar de 80 años en su momento se formó para frenar a la Unión Soviética y hoy tiene como frente fundamental frenar el avance de Rusia».
Varios países integrantes de la organización, optan por una colaboración técnica limitada que no comprometa sus recursos humanos en el campo de batalla. «Los países de la OTAN le están dando apoyo logístico para que Estados Unidos pueda llevar adelante una guerra muy lejos y muy compleja, con lo cual no están participando y no están siendo arrastrados, como dicen en Europa, a esta guerra, pero le están dando algún tipo de apoyo», sumó el analista.
El presidente de Estados Unidos mantiene un discurso crítico hacia la capacidad y el compromiso de los miembros de la OTAN, ya que en varias oportunidades apuntó contra ellos. «En más de una oportunidad el presidente de los Estados Unidos dijo son unos cobardes a los miembros de la OTAN, son tigres de papel», recordó el analista y explicó que el mandatario norteamericano busca escoltas para la navegación comercial, pero encuentra resistencia entre sus aliados. «Obviamente que lo que el presidente Trump quiere, como dijo, es: ‘Un par de barquitos para que acompañen a los petroleros’, pero nadie lo quiere hacer porque sabe que poner barcos en el estrecho de Ormuz es sumamente peligroso y están al tiro de un ataque iraní», afirmó.
Asimismo, la redistribución de recursos bélicos por parte de la Casa Blanca afecta el frente oriental europeo. En este sentido, el analista detalló: «Europa tiene ya una guerra bastante compleja y Estados Unidos le está respondiendo a la OTAN pegándole a Ucrania, porque dice que los activos, es decir, los misiles que le da a Ucrania para que se defienda de los ataques rusos, los va a empezar a utilizar en Medio Oriente». Esta maniobra reduce el material disponible para los aliados europeos que dependen del abastecimiento norteamericano y la necesidad de armamento de defensa, obliga a Washington a suspender transacciones comerciales con sus socios. Repetto explicó que Estados Unidos requiere más provisiones para sus propias operaciones y que debido a eso, deja de vender a los países europeos que a su vez le vendían a Ucrania.
