Con Gavin Newsom imposibilitado de buscar la reelección, las encuestas previas a las primarias de junio revelan una contienda fragmentada, sin un favorito claro y con republicanos aprovechando la división del voto demócrata.
La carrera por la gobernación de California para 2026 se presenta como una contienda abierta, con diez candidatos compitiendo tras la imposibilidad del actual mandatario, Gavin Newsom, de postularse para la reelección por límites de mandato. Según las encuestas más recientes recopiladas por The New York Times, no hay un ganador claro en las primarias no partidistas del 2 de junio, donde los dos más votados pasan a la elección general.
Los sondeos indican una disputa fragmentada. Del lado republicano, figuras como Steve Hilton y Chad Bianco se posicionan cerca de la cima, beneficiados por la concentración del voto de su partido. En cambio, el electorado demócrata aparece dividido entre varios candidatos progresistas, lo que distribuye su caudal de votos.
Este escenario es potenciado por el sistema de primarias «top two» de California, que puede derivar en resultados inusuales incluso en un estado de mayoría demócrata. Otro factor clave es el alto porcentaje de indecisos, que en algunos relevamientos supera el 24% y llegó a rozar el 30% anteriormente.
El nivel de indefinición mantiene la carrera abierta y permite que candidatos con apoyo de un solo dígito sigan en competencia, especialmente en un sistema donde la clasificación puede resolverse por márgenes estrechos. Las variables decisivas hacia la primaria de junio serán si el voto demócrata logra consolidarse y hacia dónde se inclinan los votantes indecisos, definiendo así si la boleta de noviembre tendrá una final con presencia demócrata o una sorpresa.
